noviembre 30, 2021

Un enfoque diferente del tratamiento de las adicciones

En el libro que escribí sobre la adicción a la cocaína explico cuál es mi perspectiva sobre el tratamiento de las drogodependencias, concretamente sobre la sustancia citada.

Hay una realidad, la mayoría de los tratamientos, todos, tienen un porcentaje de recaída de entre el 70 y el 80%, sea en el ámbito que sea y desde cualquier perspectiva teórico-práctica.

Al desarrollar una metodología para el tratamiento del trastorno obsesivo que se ha mostrado eficaz en la reducción incluso en la superación, en algunos casos, de esa grave problemática, pensé en adaptarla al tratamiento de las adicciones, teniendo en cuenta que el tipo de personalidad adicta tiende a ser, caracteriológicamente, el opuesto al de aquellas personas que padecen TOC.

En este caso el factor fundamental a tener en cuenta en el tratamiento de las drogodependencias sería:
la falta de voluntad del adicto

Este es el punto clave. En mi opinión todo tratamiento que pivote sobre el eje de la voluntad del paciente adicto tiene muchas posibilidades de fracaso.

Por tanto de lo que se trata es de trabajar en el desarrollo de una conciencia suficientemente amplia en la que las sustancias adictivas dejen de ser necesarias.

En la teoría de Carl Gustav Jung (médico y psicoanalista suizo, 1875-1961) en la que me formé existe el concepto de “complejo autónomo” que es aquel que se desarrolla y se nutre de forma escindida del resto del psiquismo.
Para explicarlo de forma breve: una persona inicia el consumo de cocaína, de entrada lo hace de forma puntual, pero cada vez lo hace con más frecuencia, poco a poco va aumentando hasta que… Hasta que ya no depende de su voluntad consumirla o no, ¿por qué? Porque se ha creado un complejo autónomo que funciona con absoluta autonomía.
De ahí que la persona pueda sentirse confundida cuando ya no solo en situaciones en las que habitualmente consumía necesita la droga sino en nuevas circunstancias en las que, incluso, está bien.
Por ejemplo, de repente está jugando con sus hijos y le aparece como una voz interna que le dice “quiero cocaína” y aunque en un principio se niegue no lo puede refrenar y se lanza directamente a buscarla, la tenga en casa o tenga que salir a comprarla. No importa, es una orden generada por ese complejo autónomo que le lleva, compulsivamente, a consumirla.

De ahí que el enfoque que propongo no sea el de retirarse de la adicción a través del control de la voluntad, algo que además desde un enfoque ambulatorio, como sería este, es decir “sin ingreso” es casi imposible de conseguir, sino el de construir una conciencia amplia y un Yo fuerte que sea firme ante el impulso de consumir y llegue a hacerlo innecesario.

Pero acudiendo una vez por semana a una terapia individual y/o grupal a lo único que podemos aspirar, y no es la panacea, es a ir aumentando progresivamente el nivel de fortaleza psíquica del paciente al mismo tiempo que se va reduciendo el consumo hasta tratar de llegar a cero.

Esta metodología ¿es válida? Hemos conseguido ayudar a personas adictas a dejar la adicción o a reducirla sustancialmente pero es complejo y se requiere de perseverancia por parte del paciente y sobretodo, y es algo que pedimos desde el primer momento, necesitamos que sea el propio consumidor quien decida, y no su entorno, iniciar un tratamiento para dejar la cocaína.
No es una terapia psicoanalítica, es una terapia ecléctica e integradora en la que aparecen desde aspectos prácticos de abordaje del problema hasta ejercicios dirigidos al desarrollo de una personalidad mucho más firme ante la compulsión.

El tratamiento presencial en Barcelona consiste en una combinación de terapia individual y grupal y el tratamiento online es individual pero pedimos el compromiso de asistir en algún momento de la terapia a realizar una terapia intensiva, grupal o individual en Barcelona.

Es una alternativa a los métodos tradicionales pero entendiendo la complejidad de la problemática a tratar y su dificultad, por tanto requerirá, insisto, de una clara perseverancia por parte del paciente especialmente si constata cambios y mejoras en su relación con la cocaína.

Damián Ruiz
www.ipadicciones.com