enero 18, 2022

¿Por qué es tan difícil dejar de consumir voluntariamente?

En un principio, cuando una persona adicta quiere superar una dependencia se centra en la modificación de su conducta adictiva mediante la contención. Durante un tiempo la contención puede servir, pero cuando aparezcan situaciones y estímulos que recreen a la persona en el consumo es casi inevitable que vuelva a consumir. Es decir, la adicción va más allá de su voluntad.

Estos estímulos y situaciones se pueden encontrar fácilmente en la vida de un adicto, ya que su estilo de vida, los círculos sociales donde interactúa, sus formas de ocio etc… suelen estar ligadas al consumo.

¿Entonces cómo se debe enfocar la problemática? Partiendo del principio básico de que toda adicción busca aliviar un malestar psíquico. Para poder tratar estos casos el trabajo debe adentrarse en la persona de una manera mucho más profunda.

Para la persona adicta será muy difícil dejar el consumo. El tratamiento le supondrá un espacio prolongado en el tiempo en el cual debe dedicar compromiso y esfuerzo. No sólo tendrá que dejar de consumir, sino que tendrá que realizar un cambio existencial que le permita sentirse realizado en su vida y ser capaz de encontrar otras vías en su existencia que le permitan gestionar el malestar de una manera saludable.

¿Entonces que debe hacer el paciente para gestionar el malestar? El paciente debe hacer un cambio existencial. Es decir, la persona ha de encontrar una vida congruente con su “Yo real”. Para lograrlo ha de realizar un camino de autoconocimiento y aceptación para reforzar su autoestima y su “yo” con la finalidad de saber quién es y así saber cómo quiere vivir.

En este proceso, la persona deberá aprender a distinguir su “yo real”/esencia de su “yo falso”/máscara, conectar, identificar y gestionar sus emociones, deberá identificar sus creencias irracionales y sus tendencias (impulsividad, baja tolerancia a la frustración, saltarse límites, satisfacción inmediata, miedo al rechazo etc…), saber qué relaciones, aficiones y estilos de vida le aportan bienestar y enriquecen su vida.

En otras palabras, es ayudar a que el paciente haga consciente lo inconsciente de su ser para poder lograr ese cambio existencial. De esta manera, encontrar el bienestar sin la necesidad de ninguna sustancia.

En definitiva, por todo lo que se ha explicado anteriormente realizar todo proceso terapéutico es un gran trabajo y por eso es tan difícil dejar una adicción. Pero a la vez, es un viaje trascendental para la persona, que le puede permitir encontrarse a sí misma y así superar la adicción.